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jueves, 20 de febrero de 2014

El ejercicio en los adultos mayores

A pesar de que la esperanza de vida ha aumentado en casi todo el mundo, es necesario leer las estadísticas de una manera que permita atender mejor a la población adulta en el ámbito social, psicológico y sanitario. Si ahondamos un poco más en el tema, veremos que es precisamente la vejez la etapa más vulnerable a las enfermedades, con todo el gasto público sanitario que ello implica para un país. Sin embargo, en la mayoría de los casos es la población peor atendida, tanto por los estados como por los mismos familiares. La población boliviana cuenta casi un millón de personas mayores de sesenta años  y ocupa el puesto 46 en calidad de vida, lo que destaca la urgencia en la toma de medidas que les ayuden a vivir mejor. La diabetes y las enfermedades del corazón son los males que más afectan al adulto mayor, asociados principalmente a los malos hábitos de alimentación y el sedentarismo. Algunos países que han estudiado este fenómeno, han detectado la importancia y el beneficio económico de tratar a tiempo esta problemática a través de la prevención primaria. A través de políticas públicas que ofrecen espacios y atienden a esta población con programas de ejercicio físico y actividades de socialización, han demostrado enormes beneficios, no solo a nivel de la salud, sino también aspectos sociales y psicológicos. Si bien urge atender a los adultos enfermos mediante un sistema sanitario de calidad, es también necesario tomar medidas preventivas que reduzcan el riesgo en los ancianos, a través de programas de recreación, socialización y ejercicio, impulsados no solo por los gobiernos sino también por los familiares.

Artículo publicado en el Diario EL SOL
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 

sábado, 20 de abril de 2013

El médico que hay en tu cuerpo


Cuando se habla de salud tendemos a asociarlo con la medicina y el ámbito sanitario. Solemos designarle a los médicos la misión y responsabilidad de trabajar para resguardar nuestro bienestar y de esta manera gozar de buena salud.
Si bien la medicina se encarga de aplicar estrategias y medios para el mantenimiento de la salud, se enfoca más específicamente en el tratamiento de las enfermedades. Según la OMS, la salud es el completo bienestar físico, psíquico y social, y no solamente la ausencia de enfermedades. Desde este punto de vista podemos decir que la salud, a diferencia de la sanidad, es un asunto transversal que nos involucra a toda la sociedad.
La educación, por ejemplo, es un medio muy poderoso y eficaz para la preservación de la salud. Si en la escuela se les enseñara a los alumnos desde pequeños hábitos saludables y formas de cuidar la salud, una maestra de primaria también estaría salvado vidas. Si desde el Gobierno se implementaran políticas deportivas y estrategias que promuevan un estilo de vida saludable, seguro que las estadísticas de enfermedades cambiaría drásticamente a mediano o largo plazo. Una empresa que disponga de espacios para que sus trabajadores puedan dedicar tiempo de la semana a las prácticas corporales o deportivas, estarían contribuyendo en gran manera para la preservación de la salud de sus empleados, además de un mejor desempeño en su labor.
Este concepto de salud hace un llamado de atención a todos para preguntarnos si estamos contribuyendo al completo bienestar de los miembros de nuestra sociedad.

Artículo publicado en el Diario EL SOLSanta Cruz de la Sierra, Bolivia.  

domingo, 17 de febrero de 2013

Los gimnasios y sus trampas


Cuando vamos a un gimnasio apenas nos preguntan por la edad, el peso y la talla y rara vez nos piden hablar de lo que queremos lograr, más allá de bajar de peso, aumentar la musculatura o marcar los músculos. Pero eso no es todo. Hasta el más novato de los entrenadores sabe, porque a lo mejor lo leyó en Google, que para “marcar” solo hace falta hacer muchas repeticiones de un ejercicio con poco peso y al revés los que buscan parecerse a Rambo. Lo normal es que a las mujeres las manden a la máquina de glúteos y a los hombres al press de pecho y ambos terminen en la soledad de todo ese aparataje, sin saber qué hacer, tratando de copiar lo que hace alguno de esos “fisicudos” que supuestamente se las saben todas. Si quiere mayor supervisión, pague un “personal trainner”.
Y así termina el primer mes: usted no ve ningún resultado, su instructor no le ha cambiado su rutina y todavía no aprendió a usar alguno de esos aparatos raros. La gran mayoría de los gimnasios se maneja de esa manera porque no cuentan con personal capacitado o porque si comienzan a hacer las cosas bien se termina el negocio.
En un gimnasio se corren muchos riesgos. Un ejercicio mal hecho puede terminar en dolores o lesiones y en el peor de los casos, si los instructores no cuentan con suficiente información, podría ser mortal. El ejercicio es salud, pero hay personas que han sufrido infartos en la cinta caminadora por falta de supervisión y seguimiento.
El problema radica en que, en los gimnasios somos tratados como clientes cuando sería mejor que también nos consideren sus estudiantes. De todas formas, como "cliente", moleste, pregunte, no sea tímido y exija que le enseñen.
Artículo publicado en el Diario EL SOL
Santa Cruz, Bolivia   

sábado, 20 de octubre de 2012

Más allá de las sorpresas

Nuestra selección de fútbol tiene una curiosa habilidad para sorprendernos. Cuando Bolivia juega despierta el optimismo entre los bolivianos y una fe un poco extraña. Extraña porque no está puesta precisamente en el equipo, sino en milagros y artificios de fuerzas extrañas, como la altura. Cuatro goles nos inflan el pecho patriota por unos días. No importa si fue por mérito propio o incompetencia ajena: la selección  sorprende. No sucede lo mismo con los equipos de España o Italia, por ejemplo. El desempeño que tienen a lo largo del año y las victorias que consiguen, no  solo son producto de una "buena racha". No nos olvidemos que detrás de todo el espectáculo deportivo hay mucha gente involucrada. Y no me refiero al inmenso negocio que crea el fútbol y el deporte en general. Estoy hablando de las personas a cargo de la formación de los deportistas: técnicos, entrenadores, psicólogos, preparadores físicos, médicos, etc. Un deportista, por más dotado y talentoso que sea, necesita de un largo trayecto de preparación, tanto física como mental. Ser un atleta no es solo correr 100 metros a toda velocidad; ni ser futbolista, patear una pelota y "jugar bonito".
El ambiente deportivo los enfrenta a diversas situaciones que deberán encarar con mucha madurez, responsabilidad y profesionalismo. Este proceso comienza en la niñez y depende mucho del compromiso de los entrenadores y de todo el equipo que los acompaña. Si bien se trata de una actividad competitiva, el reto para los profesores es  de tomar el gran componente educativo que tiene el entrenamiento y las competencias y, de esta manera, lograr el crecimiento integral de los deportistas. Cuando ataquemos los problemas desde la raíz y empecemos a educar, entonces apostaremos por nuestras capacidades. Mientras tanto, continuarán sorprendiéndonos. 

Artículo publicado en el Diario EL SOL
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

martes, 16 de octubre de 2012

Guerra al sedentarismo


Una amenaza grave para nuestra salud son las enfermedades crónicas no transmisibles, principales responsables del 63% de muertes en el mundo, como la diabetes, la obesidad, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares e infartos. Estas se caracterizan por ser de larga duración y de progresión lenta, por lo tanto implica un largo proceso al que las familias destinan grandes cantidades de dinero en medicamentos, intervenciones y tratamientos.
Un país con altos índices de enfermedades significa mayor gasto público sanitario, además de las consecuencias sociales y económicas que trae una población enferma con una esperanza de vida cada vez más baja. En una sociedad donde la salud está amenazada por el estilo de vida sedentario y la mala alimentación, es importantísimo el papel que cumple la promoción de la salud, que permite aumentar el control sobre ella para mejorarla, a través de políticas públicas saludables, la creación de ambientes orientados a preservarla y la mejora de los servicios.
El sedentarismo es una de las principales causas de enfermedades, por lo tanto es fundamental que las políticas públicas presten mayor atención a esta área. Primero será necesario convencer y concienciar a la población acerca de la importancia que tiene la actividad física para la salud. Esto a través de la educación y promoción de hábitos y estilos de vida saludables. Todo ello de la mano de la creación de ambientes que promuevan la actividad: lugares de recreación, parques y canchas en condiciones; políticas deportivas orientadas tanto a jóvenes como adultos. En otros países, iniciativas como la bicicultura y grupos de personas que salen a correr, han tenido gran alcance. En Santa Cruz se están empezando a copiar esas ideas. Sería bueno que las políticas públicas las fomenten.

Artículo publicado en el Diario EL SOL
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 

viernes, 5 de octubre de 2012

Cuerpos ''analfabetos''


Ha causado furor en el mundo pedagógico el documental “La educación prohibida”, una crítica a las bases del sistema educativo y el planteo de la necesidad de cambiar de paradigma que respete la espontaneidad de los niños en la escuela y las formas propias que ellos tienen para aprender, muy distintas a la imposición, el reglazo y el método de “tragar” y memorizar datos. El objetivo es acabar con la competencia y el autoritarismo que han dominado los salones de clase. ¿Y en la educación física cómo andamos? Siempre recordamos esta materia como “la hora del juego”. ¿Recuerda cómo saltaba y gritaba cuando llegaba el profe de “física”? Es la hora en la que descansamos y dejamos de “aprender”, que es sinónimo de dolor y sufrimiento. ¿Pero es que no hay nada que aprender en educación física? Yo creo que sí y no  necesariamente técnicas y reglas deportivas.
Veamos un ejemplo. Usted no contrata un experto para que le sume los gastos de la casa o le escriba una carta a un amigo. Eso lo aprendió en la escuela, en las clases de matemática y lenguaje. Pero nadie sabe hacer ejercicios físicos si no es con la ayuda de un entrenador o un gimnasio. Cómo puede ser que necesitemos a alguien para que nos enseñe a respirar, a correr o a hacer abdominales. Hemos pasado doce años con una materia obligatoria y no sabemos ni lo básico. Es como salir bachiller sin saber leer ni escribir, sumar y restar. Cualquier persona que asistió a la escuela debería conocer ejercicios de estiramiento, de calentamiento y un sinfín de cosas que nos ayudarían a mantenernos en forma, para no quejarnos tanto de la obesidad, el sedentarismo y los problemas de salud. “Mente sana en cuerpo sano”, es una vieja premisa que sigue fallando y la educación debe hacer su trabajo.

Artículo publicado en el Diario EL SOL
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

El deporte, un mendigo.


A  casi un mes de haber concluido los Juegos Olímpicos, se hacen públicos los análisis y polémicas sobre las grandes marcas y los países medallistas. Es evidente que subirse al podio es un reflejo del desarrollo económico. La competencia por el oro entre Estados Unidos y China no es solo ‘’por deporte’’. No es difícil darnos cuenta que el éxito olímpico que demuestran va de la mano de una fuerte inversión en un sistema que impulsa a sus promesas deportivas.
La conquista atlética de los norteamericanos está anclada con firmeza en el sistema universitario, de donde vienen muchas de sus actuales estrellas. En los Juegos de las décadas del '60 y '70 China no aparecía entre los diez medallistas. En los ‘80 pusieron en marcha una estrategia que multiplicó sus semilleros y después de 20 años la cosecha empezó a ser notable. No estoy de acuerdo con las torturas físicas y mentales de las que son víctimas muchos niños en ciertos países, pero sí es bueno identificar algunos ejemplos que nos ayudan a entender cómo es que se “fabrican” los medallistas. Uno de estos casos es España, campeón mundial de fútbol y que brilla en muchas disciplinas deportivas. Todo ha sido resultado de una apuesta institucional muy fuerte que parte de la Constitución, que establece que todas las poblaciones por encima de los 10 mil habitantes tienen la obligación de instalar un centro gratuito para la práctica deportiva. Y cuando hablamos de “centro”, es obvio que no se trata de una canchita con sus dos arcos. En Bolivia lamentablemente el deporte es todavía un mendigo, junto con la salud y la educación. Y si tratamos de esa manera a nuestros atletas, no exijamos luego éxitos que son imposibles de conseguir. Los norteamericanos, los chinos, los españoles o los jamaiquinos no han inventado nada en la parte física, pero sí tienen un “chip” distinto en la cabeza que los convence y les muestra el camino hacia el podio.

Artículo publicado en el Diario EL SOL
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.