Artículo publicado en el Diario EL SOL
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.
El consumo de bebidas energéticas se ha expandido entre deportistas de élite, personas aficionadas al entrenamiento y público en general que busca en estos brebajes realizar sus actividades con mucho más intensidad, retrasar el cansancio y obtener mejor rendimiento. Otros un poco más precavidos prefieren mantenerse al margen, ya que algunas malas lenguas andan diciendo que podrían ser dañinas para el corazón. Para salir de la duda y saber si es conveniente o no consumir bebidas energizantes, veamos qué dice la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), encargada de regular los productos alimenticios solo en base a evidencia científica. En otras palabras, aprueba ciertas sustancias y alimentos o simplemente los declara fraudulentos. Acerca de la taurina, sustancia presente en la mayoría de bebidas energéticas como el Red Bull, esta agencia dejó claro que su consumo no causa ningún daño para la salud si se la consume en las cantidades adecuadas. Pero que algo no sea dañino no quiere decir que tenga los efectos que prometen quienes lo comercializan. La EFSA publicó en 2011 que no está demostrado científicamente que la taurina tenga un efecto positivo sobre la función cognitiva, ni que ayude a retrasar la aparición de la fatiga tras el ejercicio físico, ni sobre la función normal cardiaca, ni sobre la función muscular, ni sobre nada. Lo mismo sucede con el ginseng, guaraná y la L-carnitina, otros componentes de estas bebidas. Pero alguien me podrá decir que cuando las consumen, efectivamente ''les da alas''. Esto es porque todas ellas contienen Vitamina B y cafeína, únicas sustancias que tienen respaldo científico para dichos fines. Pero claro que la industria no le conviene vender a precio de oro cafeína y vitamina B, cuando una buena alimentación y a mucho menor costo puede lograr los mismos efectos.
Uno de los principios del entrenamiento es la "reversibilidad", esto es, que las capacidades como la resistencia aeróbica, la fuerza y/o la flexibilidad se van perdiendo progresivamente una vez que hemos dejado de entrenarlas. Por esta razón es inválido pensar que porque fuimos deportistas en nuestra juventud, conservamos las capacidades luego de haber abandonado. Usted podrá decirme que a pesar de los años, conserva habilidades que le permiten hacer actividades físicas sin dificultad o agarrar de vez en cuando una pelota, hacer técnicas y patear con precisión, con la única diferencia de que se fatiga más rápido que antes. Es aquí donde podemos encontrar la diferencia entre habilidad o técnica y capacidad motriz. Imagínese a Messi, con todas las habilidades para rematar, cabecear, gambetear, pero que no tuviese la resistencia que se requiere para sostener un partido completo. O a Nadal, con un revés impecable, pero que no tuviera la fuerza o la velocidad necesaria para hacer frente a su rival. De eso se trata el rendimiento, de combinar de una manera eficiente las técnicas con las capacidades para lograr el mejor resultado. Además, no debemos olvidar que las capacidades como la resistencia y la fuerza son de suma importancia para la salud. Quizás usted tiene las técnicas y con los años ha perdido sus capacidades físicas, pero las puede recuperar si tan sólo las entrena adecuadamente. De esta manera podrá conservar su salud a lo largo de los años, con una calidad de vida que le permita hacer diversas actividades físicas sin fatigarse y sin exponerse a riesgos mayores, ya que a veces la habilidad y el coraje nos llevan a exigirnos sin estar debidamente preparados.
Una alternativa muy común a la hora de hacer ejercicio es salir a correr. No tenemos que pagar por ello, hay muchos lugares públicos para hacerlo y además todos sabemos correr. Lo cierto es que no todos estamos preparados para correr, peor aún si somos sedentarios. Salga una sola vez a la plaza de su barrio y se encontrará con mil maneras de correr, una más rara que la otra. La mayoría de las personas no tienen una buena postura para caminar, así que imagínese lo que harán corriendo. Cada vez son más frecuentes las carreras pedestres y como todo en nuestra ciudad, algo se tiene que poner de moda para arrastrar a la mayoría. En este caso, la vida activa y el ejercicio están cobrando fama y espero que no sea algo pasajero. La pregunta es si todas esas personas que empezaron a correr están preparadas para hacerlo. Cuando corremos, nuestras rodillas soportan hasta tres veces nuestro peso corporal, lo que significa un impacto enorme sobre nuestras articulaciones, mucho más si se trata de una carrera de fondo de 5 o 10 Km, exponiendo además a nuestro corazón a un esfuerzo al que no está acostumbrado. En una carrera de este tipo, que dura entre 30-60 minutos en corredores recreativos, damos entre 5.000-10.000 pasos, lo que termina muchas veces en lesiones de rodilla, producto de una mala técnica de carrera o mala condición muscular. El error de muchas personas es buscar mejorar su aptitud física a través de la carrera, cuando en realidad debería ser a la inversa. Tener una buena condición física - esto es; resistencia aeróbica, fuerza muscular y una buena técnica- para luego correr distancias largas durante tiempos prolongados. Si quiere empezar con este tipo de actividades, no olvide combinar sus entrenamientos con una rutina específica que fortalezca sus músculos y prevenga lesiones.
Para la mayoría de padres y profesores, trabajar con los adolescentes es un dolor de cabeza. Es una edad tan complicada que es mejor dejarlos en paz, porque por muchos que sean los esfuerzos que hagamos, ellos no tienen interés en nada, no tienen energía y les interesa cualquier cosa menos lo que los adultos les ofrecemos. ¿Es realmente cierto esto? ¿No será que esos prejuicios nos predisponen de mala manera a la hora de abordar la educación?
Los entrenadores deportivos dedican gran parte de su atención al gasto de energía de sus alumnos, dejándolos casi a la deriva en algo fundamental: la reposición de esa energía. A nadie se le ocurriría emprender un viaje en auto sin cargar el tanque de combustible. Lo mismo sucede con el cuerpo; sin embargo, la nutrición deportiva ha sido descuidada. Durante cualquier actividad física sometemos a nuestros músculos a esfuerzos que implican un gasto de energía, la cual debe reponerse luego de finalizada la práctica, de otra forma sería imposible entrenar al día siguiente. Esta reposición debe ser específica y en un tiempo delimitado. Usted no le pondría querosén en lugar de gasolina al tanque de su auto y tampoco esperaría a detenerse para recién buscar una estación de servicio. Hay un momento oportuno para hacerlo. En la nutrición deportiva el concepto de "ventana nutritiva" refiere al límite de tiempo en el que los músculos están altamente receptivos a reponer los carbohidratos y proteínas utilizadas durante el esfuerzo. El tiempo óptimo se encuentra en las dos horas postejercicio, pero con un pico máximo en los primeros 15 minutos. Pasado ese tiempo la ventana se cierra y, por más que se ingieran alimentos, estos no son aprovechados y la reposición tarda mucho más. Los alimentos indicados son las proteínas de rápida absorción en forma de batidos proteicos y por otro lado, carbohidratos de alta carga glucémica. El secreto está en conocer el tiempo en que tardan los alimentos en ser digeridos. Un podría creer que comerse un bife al salir de entrenar repondrá proteínas. Sin embargo, las carnes tardan hasta ocho horas en ser digeridas. Para ese entonces, las puertas y ventanas ya se cerraron.
Algunos de los aspectos fundamentales para trabajar con los niños son la coordinación, el equilibrio y la motricidad. El papel que cumplen los deportes en la etapa infantil no es el entrenamiento exhaustivo para formar campeones olímpicos, sino estimular el aparato motriz de los niños de forma variada, a través de múltiples técnicas, gestos y movimientos que impliquen todo el cuerpo, en conjunto con el sistema nervioso que es el que controla el trabajo de nuestros músculos.
El mercado del deporte y el fitness, a través de publicidades e imágenes, ha logrado interiorizar un estereotipo de cuerpo casi idealizado, tanto para hombres como mujeres. No es casualidad que los jóvenes vayan al gimnasio en busca de los pectorales perfectos y espalda de Hulk, descuidando casi completamente el estado de sus piernas. Mientras las mujeres han reducido el cuerpo a sólo tres partes: glúteos, panza y piernas, creyendo que eso basta para estar en forma.
