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viernes, 3 de julio de 2015

¿Sobre qué base construyes tu estado físico?

Se imagina pedirle a un arquitecto que le diseñe una casa sin mostrarle el terreno? No se le ocurriría pensar en algo así, ¿verdad? Para construir una casa el arquitecto debe conocer el terreno, las características del lugar, el clima y otros factores que influyen en la toma de decisiones de un proyecto. Lo mismo les respondo a las personas que me piden que las entrene. Muchos piensan que el trabajo de un profesional de la actividad física se reduce a diseñar "rutinas" de ejercicios solo en función de 3 variables: marcar, fortalecer o bajar. Si fuera así de simple, no hubiera invertido años de mi vida al estudio del ejercicio sobre la salud y el rendimiento físico. Sin embargo, esta es la mentalidad que reina en el campo del fitness y el público que busca actividades físicas. El sedentarismo está causando estragos impresionantes en la salud de la población mundial. Es verdad que algunos se preocupan y deciden moverse, pero lamentablemente lo que veo a diario es gente moviéndose mucho, pero muy, muy mal. Desde caminar, correr, saltar, agacharse, lanzar y ni qué decir de los ejercicios de musculación y otros métodos de entrenamiento de fuerza muscular. El error está en pensar que para entrenar basta con diseñar una rutina, elegir los ejercicios y hacerlos hasta sudar la gota gorda. Nadie examina el terreno, las bases sobre las cuales se añadirá fuerza y resistencia. Estamos construyendo un cuerpo sobre cimientos débiles, alterados y disfuncionales, porque nadie evalúa el terreno del movimiento. ¿Te has puesto a pensar en la durabilidad de tu estado físico si no dedicaste tiempo a corregir y desarrollar una base de calidad? Las consecuencias son parecidas a la construcción. Una casa puede lucir muy hermosa, pero si las bases no están bien hechas, no espere sobrevivir a la primera tormenta: vendrán lesiones, dolores y otras consecuencias. Primero hay que moverse bien, para luego moverse mucho. 

Artículo publicado en el Diario EL SOL
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia

viernes, 26 de junio de 2015

Entrenar para correr

La carrera es una de las actividades recreativas que va ganando mayor cantidad de adeptos en los últimos años. En nuestra ciudad las carreras callejeras han sido todo un éxito y cada vez son más los jóvenes, niños y familias completas que se suman a estos eventos tan bien organizados. En septiembre se llevará a cabo la maratón de Adidas, una de las más populares entre corredores profesionales y amateurs. Seguro que muchos ya empezaron a programar sus entrenamientos para alcanzar sus respectivas distancias y tiempos. Lo que los corredores deben tener muy en cuenta es que para entrenar no basta solo con correr; esto es solo una parte de todo el proceso y debe estar muy bien planificado. Uno de los componentes del entrenamiento del corredor es el de la prevención de lesiones. Entre el 50-75% de lesiones de corredores corresponden a la rodilla, por sobreuso de la articulación en la técnica de carrera. Este no es un dato menor, ya que una lesión implica dejar de entrenar además de otras consecuencias a nivel de la salud musculo-esquelética. Si eres corredor o piensas participar en una carrera, pide ayuda a un profesional de la actividad física para que organice tus entrenamientos, ya que excederte en volúmenes o intensidades de entrenamiento también pone en riesgo tu salud y aumenta la probabilidad de lesión. Además de esto, dedica al menos dos días a la semana para trabajar sobre la musculatura involucrada en la estabilidad de la cadera y la zona media, la flexibilidad y la fuerza del tren inferior. No busques entrenamientos en internet ni copies el plan de tus amigos. El entrenamiento debe ser individual, diseñado en función de tu estado físico y cómo te mueves, la técnica de carrera y tus objetivos particulares. 

Artículo publicado en el Diario EL SOL
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 

viernes, 19 de junio de 2015

Ya no más abdominales

Todos alguna vez hemos sido víctimas de la creencia de que mientras más abdominales hagamos, mejor lucirá nuestro abdomen. La triste verdad es que no existe evidencia de que la grasa se queme de forma localizada. Para perder grasa hay que hacer ejercicio, pero la dieta cumple un rol fundamental. Hoy quiero informarle sobre los famosos abdominales que hemos hecho toda la vida. Los tradicionales ‘sit ups’ o ‘crunchs’. Hace varios años que el profesor Stuart McGill -científico experto en biomecánica de la columna– demostró el alto nivel lesivo de estos ejercicios para los discos intervertebrales, ya que la flexión genera estrés acumulativo que degenera las fibras de colágeno. Por otro lado, este famoso ejercicio no es funcional. Los músculos del tronco, sobre todo los más profundos, cumplen un rol estabilizador y protector de la columna. El entrenamiento de esta zona debe estar dirigido a mejorar o recuperar la estabilidad espinal para prevenir lesiones y optimizar la  fuerza propulsora de las extremidades. Los abdominales tradicionales no solo son lesivos, sino que activan el recto anterior del abdomen, músculo de propiedades más propulsoras que estabilizadoras. Para un mejor entrenamiento de la estabilidad del centro son más adecuados los ejercicios que comprometan la activación de la musculatura profunda: el transverso abdominal, los oblicuos internos e incluso el diafragma. Por último y ante todo: sentido común. Pasamos la mayor parte del tiempo con la columna flexionada, encorvada. Si algo queremos hacer para mejorar nuestra postura o aliviar los dolores que nos produce la computadora, el celular y otros vicios posturales, ¿qué conseguimos con un ejercicio que refuerza aún más la flexión de la columna?

Artículo publicado en el Diario EL SOL
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.